Había una cosa que Sebastián no le había contado a Valentina. No porque la ocultara activamente sino porque pertenecía a la categoría de cosas que uno guarda no por secreto sino por el tiempo que requieren para encontrar el momento correcto de ser dichas.
Se la contó un miércoles de mayo, sin que nada especial lo precediera, con la naturalidad de quien ha decidido que el momento correcto ya llegó.
Estaban en el estudio de Valentina, que era también el lugar donde Sebastián trabajaba algunas tar