El apartamento nuevo era en el mismo barrio que el de Rodrigo, dos calles más al norte, con una terraza pequeña que Daniela había identificado como requisito no negociable y que Rodrigo había aceptado sin discusión porque comprendió, desde la primera vez que Daniela mencionó la terraza, que no era sobre la terraza sino sobre tener un lugar donde estar afuera cuando el interior se volvía demasiado denso, que era una necesidad real de alguien cuya profesión consistía en absorber historias que pes