Las tinieblas reinaban en la ciudad de Sinaia, en las cercanías del castillo estaba asentada una caverna forjada de piedra caliza, alguna que otra antorcha brillaba en aquella profunda oscuridad, las sombras parecían ser bestias de la noche, que buscaban la sangre y la muerte de alguna víctima que rondaba el lugar.
Un griterío se oyó en la caverna, que estaba bien dotada de antorchas, y mesas de piedra, algunos la de los campesinos de Sinaia acostumbraban a ir a tomar grandes barriles de cerveza, la caverna el vampiro, solía llenarse cada noche, era el único lugar donde los campesinos podían mostrarse sin reservas.
—cerveza para todos grito un hombre de largos cabellos vestido de un enorme vestido largo, un grito en coro se oyó en la caverna, —alabado seas amigo, grito un anciano ebrio, todos rieron a coro, —este es el único sitio, donde estanos libres de esos malditos clanes, grito otro ebrio, que golpeo la mesa de piedra con ira, y al instante se puso de pie, ¿por qué de quien es la culpa? ¿Nuestra o de ellos? Nosotros no comenzamos esta maldita cacería, fueron ellos continuo el hombre, pero nosotros ¿qué somos? —somos la escoria de toda Transilvania, grito un hombre que estaba en la barra de la caverna, somos la carne de esos malditos que se regocijan con matarnos en los deleites de sus castillos.
—Así es, como nos matan, somos el estiércol, de Transilvania, pero ya estamos cansados de ser asesinados por el clan de los Bathory, y el clan de los Dracul, creo que debemos vengarnos de esos malditos.
Y ¿quién será el primero de ustedes que comenzara a asesinarlos? Dijo un hombre, con vos hueca y burlesca, ¿quién será el primero? Siguió, un silencio inundo la caverna, —yo, dijo el hombre de túnica larga, estamos cansados de los Bathory, y del maldito clan de los Dracul, su maldita guerra es la que ha llevado a la muerte nuestros hijos.
—entonces ven por tu venganza, respondió Velkan Dracul, ven y cobra el precio de sangre, contra mi familia, que se ha encargado de repeler y exterminar la familia de los Bathory, que no ha hecho más que asesinar y asesinar todo lo que se le ponga delante de ellos.
Varios de los campesinos se pusieron en pie, y rodearon el hombre, —esta es la oportunidad que buscábamos, dijo uno de los ebrios, —si esta es su oportunidad, rio burlescamente, Velkan Dracul, ¿qué esperas, ven acaso no me ven delante de vosotros? Insistió, mientras se reía con fiereza, dos ebrios se lanzaron contra Velkan, que los atacó con furia, y los dos ancianos cayeron de espalda, casi desmayados del golpe.
—vamos, cobren su venganza, ¿que no es culpa de los bathory, y de los Dracul? Si es así, malditos, por qué no hacen nada, ustedes son los clásicos cobardes, que jamás se enfrentaran a una familia como loas Dracul, o los bathory, todos ustedes necesitan esa maldita cerveza para abrir la boca de forma desdeñosa, cuando se acaba la ebriedad salen como los malditos esclavos como siempre os habías comportado, finalizo Velkan Dracul.
—sí, dijo anciano, que se abrió paso entre la multitud, todo lo que sucede en Transilvania es culpa de los bathory, y de los Dracul, son unos malditos asesinos, y nosotros estamos en el medio, siendo la carne para los monstruos que regodean matando en sus castillos, Velkan Dracul, se quedó en silencio, y tú, o sabes Bien, siguió el anciano, esas manos están manchadas de sangre inocente, ustedes son como los valaquianos, beben las sangre de tus enemigos, y brindan con la sangre de los inocentes como si fuera vino.
Quizás ahora, estos hombres estén aquí acobardados por un clan, pero más allá de todo, ya vendrá la oportunidad donde el clan de los Dracul, y los Bathory, caerá, caerá, y yo estaré allí, grito el anciano, y todos ustedes estarán allí, para verlo, volvió a gritar, y los presentes, gritaron junto a él, —si, lo veremos, lo veremos gritaron todos llenos de algarabía.