La bestia como Crin lo llamaba, o el demonio tal como se le llamaba a Paimon estaba resuelto, que sus poderes de evocación no podrían ser usados a menos que se le concediese el sacrificio, Vladislav a Crin se miraron de pies a cabeza,
Vladislav le hizo una señal a Crin para que le obligase al demonio a obedecer su voluntad, pero no le funciono, —no funciona mi señor, dijo Crin en vos baja, creo que estos poderes están fuera del alcance terreno.
—y no se aburren de intentar manipularme, dijo el