EL ELIXIR DE LA ETERNA JUVENTUD.
Elizabeth, miro la hermosa piel de la niña, y le causó una profunda envidia, —¿sabes por qué hago esto? Pregunto Elizabeth a la niña, con la mirada fija en sus ojos, la niña, solo movió la cabeza en señal de no saber, por qué lady Bathory, le hacía todas aquellas atrocidades, —no lo sabes, desearía que lo supieras, ¡es un secreto, es un secreto! Que cada joven, como tú, se lleva a la tumba, siguió lady Bathory.
Pero como tú ya no podrás contarle a nadie, te contaré mi secreto, mientras le toma