PARTE 86

BASTIÁN

Finalmente, estoy de regreso, bueno, en el aeropuerto, cuando veo a mi hermosa esposa recibiéndome con los brazos abiertos. ¿Con flores?

—¿Flores?

—No siempre tienes que ser tú el que me dé flores. —La beso con tanta necesidad, sin esperar a que me dé las flores; esta mujer es única, lamentablemente dejo sus labios por falta de aire, para luego recibir un abrazo de su parte, que por un instante me deja pensando, pero luego respondo a su abrazo cuando ella deja su rostro sobre mi pecho.
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App