BASTIÁN
—¿Cómo está ella?
—No lo sé. —Fui sincero, me sacaron a la fuerza de aquella sala, mientras intentaban regresarla a la vida. Yo gritaba, peleaba con los enfermeros, pero fue en vano. No sé cuánto tiempo estuve en el suelo hasta que tuve que salir de ahí, porque el aire me faltaba y mi cabeza iba a explotar.
—Ella tiene que estar bien, por favor, tiene que estar bien— Es Valery siendo consolada por su marido; yo ahora estoy sentado sobre una de las bancas, De pronto sale una doctora, c