VICTORIA
—Ahora sí estás preciosa.
—Sí, mami, tú eres la campeona mundial de hacer peinados a las princesas; a papi no le sale, no le diga, pero la vez pasada intentó usar esa cosa que usa para limpiar el carro, pero no le digas que te dije,
Beso su pequeña nariz y la bajo de la encimera de la cocina; la veo correr a recibir a los invitados, Mi pequeña lombriz recibe a todos con una reverencia; yo la admiro y sonrío, suspiro profundo, me da esa nostalgia de cómo el tiempo pasa rápido, De pron