De vuelta al trabajo
Isa Belmonte
Despierto envuelta en las cobijas como si fuese un gusano de tierra, me estiro sobre la cama y me relajo unos minutos antes de incorporarme, el lado de Mario está frío puesto que se fue antes de que amaneciera.
Los recuerdos del día anterior me hacen recoger las rodillas hasta pegarlas a mi pecho, hubiese querido poder detener el tiempo y quedarme ahí para siempre.
Entiendo que no puedo estar pegada a Mario todo el día, ambos tenemos responsabilidades, solo q