Capítulo veintisiete. Cara a cara con la verdad.
Kyan observó a Nicole con una mezcla de desconcierto y determinación. El hombre del pasado había desaparecido tras la puerta, pero la tensión seguía latiendo en la sala como una bomba que no había terminado de estallar.
—Vamos a hablar —dijo él, rompiendo el silencio—. Ahora.
Nicole asintió, aunque su rostro palideció. Millie jugaba en su habitación, ajena al temblor que recorría el apartamento.
Kyan la llevó al salón. Ni siquiera se sentó. Camin