Mundo ficciónIniciar sesiónLa mañana del viernes amaneció con esa claridad engañosa que precedía a las tormentas. Ximena lo supo en cuanto abrió los ojos y encontró el lado de la cama vacío, las sábanas frías donde Thiago había dormido apenas unas horas antes. El aire olía a café recién hecho y a decisiones tomadas sin consultarla.
Se levantó con el cuerpo entumecido por la tensión acumulada. Tres días







