Mundo ficciónIniciar sesiónLa madrugada del viernes llegó con el peso de las revelaciones pendientes. Ximena no había dormido más de dos horas seguidas desde que encontró aquella caja de metal en el estudio de su abuela. Las fotografías, los documentos, las cartas sin destinatario... todo apuntaba hacia un abismo que ella no estaba segura de querer explorar.
Pero la curiosidad era un veneno lento, y ya había bebido demasiado.
A las siete de la mañana, su te







