Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa citación llegó a las nueve de la mañana del viernes, envuelta en el formalismo burocrático que caracterizaba a los abogados caros. Papel membretado, tinta negra, sellos oficiales que pretendían dar legitimidad a lo que no era más que un golpe bajo disfrazado de justicia.
Thiago la sostuvo entre sus dedos mientras el silencio se espesaba en su despacho de Polanco. A su derecha, Rodrigo Maldonado, su abogado principal, revisaba una copia del d







