Mundo ficciónIniciar sesiónLas prisiones más efectivas no tenían barrotes; tenían mármol, vistas al océano, y una anfitriona que sonreía mientras planeaba tu destrucción.
Ximena lo comprendió cuando el helicóptero descendió sobre la propiedad privada de Miranda Alcántara en la costa de Baja California Sur, y el mundo civilizado quedó atrás como un recuerdo lejano. Desde la ventanilla ovalada, observó cómo la







