POV Lola
El ambiente en la mansión era tenso. Nicolás y Camil se movían como si cada pared tuviera oídos. Yo fingía tranquilidad, pero sabía que me vigilaban. Nicolás me observaba todo el tiempo, y aunque trataba de mantener mi papel, algo en su mirada me decía que no me creía nada.
Camil me analizaba en silencio, con esa sonrisa contenida de quien está esperando que el otro se equivoque. Y yo no podía darme el lujo de fallar. No ahora. Me miré al espejo antes de bajar. Tenía los ojos hinchados