Mundo de ficçãoIniciar sessãoPOV Lola
La mañana amaneció tranquila. El personal caminaba en silencio por la mansión; nadie sospechaba nada. Yo me serví café en la terraza y fingí revisar un correo en la tablet. A esa hora, Nicolás estaba en el santuario con Camil. Eso me dejaba sola y aburrida, mis intentos por seducirlo hasta ahora no rinden frutos, pero sé que pronto lograre borrar de su cuerpo cualquier recuerdo de Mila. Afuera, el jardín parecía un cuadro:






