Capítulo 46.
El auto me devolvió a la mansión con un nudo en el pecho. Durante el trayecto no dejé de pensar en lo que mi padre me había dicho y, sobre todo, en lo que me había ocultado. El hospital. Camila Hilton. Martín Rodríguez. Javier. Todo enredado en la misma telaraña oscura que ahora también amenazaba la vida que crecía en mí.
Acaricié mi vientre mientras miraba por la ventana empañada. La pregunta se repetía en mi cabeza como un eco insoportable: ¿Sería capaz de dejarlo todo, incluso a Nicolás, con