Capítulo 122.
POV: Mila
La luz de la mañana se filtraba por las cortinas, pintando rayas doradas sobre el suelo de madera de nuestra casa. Sentada en el porche, con una taza de té humeante entre las manos, observaba a Sofía y Mateo corretear por el jardín, sus risas llenando el aire fresco. Nicolás estaba a mi lado, su brazo rodeándome, su calor un recordatorio constante de que, después de todo, habíamos sobrevivido. El juicio, la red criminal, la traición de Lola, la muerte de Clara—todo parecía un eco leja