El aire en el estudio 'Tejidos del Alma' era cálido y perfumado con el suave aroma de telas y madera. Ji-woo estaba sentada en su mesa de trabajo, revisando diseños para la próxima colección, pero su mente no estaba en los bocetos. La noticia de la caída final de Seo-yeon había traído una extraña mezcla de alivio y melancolía. La sombra se había levantado, sí, pero las cicatrices permanecían.
La puerta se abrió suavemente y Jae-hyun entró. No era una visita de negocios; lo sabía por su postura,