Lo dijo con inocencia pero yo lo interpreté de otra manera y casi me atraganto con la saliva.
“Tendrías que preguntarle a tu papá primero”, le digo cuando me recupero.
“Buenas noches”, saludo a los guardias en el ala oeste mientras Javier los saluda.
Entro en mi habitación y suavemente coloco a Javier en el suelo y cierro la puerta detrás de mí.
"Woah, me gusta tu habitación", dice efusivamente y corre hacia la silla frente a la mesa con mis cosas de maquillaje y un espejo. Lucha por subirse a