Me vuelvo para mirar a Javier, que parece engreído —¿ya te bañaste?
Él asiente con una sonrisa de suficiencia en su rostro y sus brazos cruzados —Soy un niño grande.
Me giro para mirar a Casper —¿realmente lo hizo? ¿Está bien?
—No te preocupes, lo revisé y lo ayudé. Hizo un muy buen tra