La sala de preparación estaba bañada en una luz tenue. Sobre la mesa, varias carpetas con gráficos médicos, estadísticas y discursos impresos estaban perfectamente ordenados. El Dr. Amhed Al Farsi revisaba los últimos detalles con la precisión de un hombre acostumbrado al orden. Vestía un traje impecable, azul oscuro, con el nudo de la corbata ajustado al milímetro.
Era un hombre en la plenitud de la madurez, con una presencia que llenaba la sala sin necesidad de palabras. Su cabello negro azab