Mundo ficciónIniciar sesiónLa calma del hotel se respiraba como un suspiro robado. Para Julian y Kira, cada minuto juntos, lejos del caos, parecía un regalo, aunque los relojes invisibles de la amenaza marcaran un compás implacable. La noche había sido de ternura, caricias cuidadosas y promesas que sellaban no solo su amor, sino la fragilidad de un futuro en el que un bebé estaba de camino. Pero esa calma era, en el fondo, una mentira a medias.







