La luz entraba tímida por las cortinas, filtrándose en rayos suaves que dibujaban formas en la piel de Kira.
Despertó con una sensación distinta. No era solo descanso. Era algo más profundo, como si una brasa tibia le ardiera en el pecho. Sonrió antes de abrir los ojos del todo, sintiendo el peso de un brazo fuerte rodeando su cintura y el calor familiar de un cuerpo que conocía como el suyo.
Julian estaba detrás de ella, medio dormido, respirando contra su cuello. Lo sintió mover los dedos per