Mundo ficciónIniciar sesiónRespirar. Se descubrió haciéndolo de otra manera. No esa respiración alta de pecho enfundado en traje, sino una respiración baja que les pertenece a los que están y no huyen. Miró a Melissa, alzó un poco la capota para que no le diera el sol directo. Una paloma impúdica caminó por el borde de la fuente. El mundo, de pronto, tenía escala humana.
De vuelta en casa, una ráfaga corta de inseguridad lo atravesó







