Mundo ficciónIniciar sesiónElla volvió la vista hacia él. Hubo un instante en que pareció que iba a decir algo duro, pero no lo hizo. Suspiró.
—No quiero que te pierdas nada, Julian —admitió, en voz baja—. Ni de Damian. Ni de… ella.
Su mano, casi instintiva, se posó sobre su vientre.
Lo







