Mundo ficciónIniciar sesiónLa mañana comenzó como tantas otras desde que había vuelto a casa. Kira desayunaba despacio en la mesa del comedor, con Sol preparando café y Luka jugando con sus lápices de colores. Julian había salido temprano con Leo, revisando algunos documentos legales que Karim había gestionado. La casa olía a pan tostado y a lavanda, un refugio contra el ruido del mundo.







