BIANCA
El amanecer se filtraba por las cortinas de seda cuando Bianca abrió los ojos. Últimamente dormía poco, y cuando lo hacía, sus sueños estaban plagados de imágenes confusas donde Luca aparecía una y otra vez. A veces como protector, otras como amenaza. La línea entre ambos roles se difuminaba cada día más.
Se incorporó en la cama y observó su habitación. Todo parecía en orden, pero algo había cambiado. Quizás era ella misma. Desde que había asumido el control de la familia Moretti, había