Después de dar paso a las formalidades, toman asiento el uno frente al otro en exquisitos sofás de exteriores que se encuentran estratégicamente organizados en la terraza.
El día sigue nublado con una leve llovizna y la temperatura es fresca, pero a don Pietro le encanta el aire libre y se niega a tener una reunión en un lugar cerrado cuando puede desde su terraza observar al fondo la silueta de su amada Sicilia.
—Educamos a nuestras mujeres para ser nuestras esposas, gua