Caterina centra su mirada en las cortinas de gasa de lino blanco roto, que bailan con el ritmo de la brisa y observa el mar azul y hermoso. Se concentra en el suave sonido de las olas y el límpido cielo azul que la saluda con los pequeños rayos del sol.
Pareciera que ya se les ha hecho costumbre establecer conversaciones profundas en situaciones extrañas y a tempranas horas del día. Ella vuelve la cabeza y separa de su mejilla un mechón de cabello rebelde. Rocco, solo la observa, cerrando sus m