La noche había caído sobre el Castillo de las Sombras, y en las cámaras asignadas a Lady Aveline y Lyanna reinaba un silencio sereno, interrumpido solo por el crujir lejano de las antorchas en los pasillos. Allí, Risa había insistido en acompañarlas durante su primera noche. Quería que ambas se sintieran acogidas, no como extranjeras en un lugar colmado de misterio.
Lyanna, con los ojos brillantes por la emoción del reencuentro, se acurrucaba junto a Risa como lo había hecho en su niñez. Lady A