Mundo ficciónIniciar sesiónVALENTINA
El sonido de mis propios latidos retumba en mis oídos. Todo lo demás se ha vuelto un murmullo lejano, insignificante. El almacén sigue envuelto en caos, pero para mí solo existe este instante.
Matteo Ricci está frente a mí. Ensangrentado, con la respiración entrecortada y la mirada llena de furia. Pero sigue en pie. Sigue respirando.







