Mundo ficciónIniciar sesiónPhoenix tropezaba entre los troncos retorcidos del bosque, con Alaric apretado contra su pecho. Cada paso era una lucha contra el dolor, contra el cansancio, contra el miedo que se infiltraba en sus huesos. El hechizo de protección alrededor de su cuerpo aún centelleaba en fragmentos, como si la propia magia, exhausta, se aferrara a ella por pura lealtad. El aire olía a cenizas y sangre, y el cielo lejano aún reflejaba el denso humo que salía d







