Mundo ficciónIniciar sesiónLa carreta se mecía con un ritmo constante mientras avanzaba por el estrecho sendero entre los árboles sombríos del bosque. El sol apenas penetraba a través de las copas cerradas, proyectando haces dorados que danzaban sobre los rostros tensos de las cuatro ocupantes.
Genevieve sostenía a Alaric con firmeza contra su pecho. El bebé dormía, envuelto en los brazos de la reina ausente, cubierto con una manta azul marino bordada con s







