Mundo ficciónIniciar sesiónEl chirrido de la puerta de la celda se abrió con brutalidad, y el guardia entró, su paso pesado resonando en las paredes estrechas. Su mirada era de desprecio, de superioridad mezquina, como la de alguien que creía tener todo el poder del mundo en sus manos porque le habían permitido vigilar a quien ya no podía reaccionar.
— Esto es lo que pasa —dijo, escupiendo las palabras como veneno— cua






