Mundo ficciónIniciar sesiónAurelia estaba en ebullición.
El cielo nublado cargaba un peso extraño, casi como si el mundo contuviera el aliento ante lo que estaba por venir. La ciudad entera vibraba con un pánico contenido, un murmullo nervioso que se propagaba como fuego en paja seca. Desde los callejones estrechos hasta las plazas principales, desde las murallas antiguas hasta el salón del trono, la gente corría como hormigas en un hormiguero agitado.






