Aidan
La luna creciente se alzaba sobre el bosque como un ojo vigilante, bañando el claro con su luz plateada. Podía sentir su influencia en cada fibra de mi ser, llamándome, despertando al lobo que habitaba en mi interior. Pero esta noche, mi atención estaba completamente centrada en ella.
Noelia dormía en el asiento del copiloto mientras yo conducía por el sinuoso camino forestal. Su respiración era tranquila, ajena a la tormenta que se avecinaba. Había tomado una decisión irrevocable: proteg