Aidan
La luna creciente se alzaba sobre el bosque, bañando mi territorio con su luz plateada. Desde la ventana de mi estudio, observaba cómo las sombras de los árboles se extendían como dedos sobre el césped. Mi mente, sin embargo, estaba lejos de la belleza nocturna que me rodeaba.
Noelia dormía en nuestra habitación. Su respiración tranquila había sido lo último que escuché antes de levantarme sigilosamente. Necesitaba pensar, planear. La conversación con el Consejo seguía resonando en mi cab