CAPITULO 15: TRISTE NOTICIA.
Ella tragó saliva. Conocía a Alexander lo suficiente para saber que sus favores siempre llevaban un interés altísimo. Sin embargo, en ese momento, la vida de Camila valía cualquier precio que él decidiera imponer después.
—Espero que no sea algo que me haga arrepentirme de haberte llamado —replicó ella, tratando de mantener el tono firme.
—Tú misma dijiste que somos amantes, ¿no? —él la miró un segundo, con esos ojos oscuros perforándola—. Los amantes no se pasan facturas, se cobran de otras fo