Raquel
¿Sigo imaginándolo?
El vapor empañaba el vidrio, deformando los reflejos, pero aun así lo vi con claridad. Javier estaba al otro lado del panel, tan real que me dolió el pecho. Sin camisa, la piel marcada por tinta oscura y cicatrices antiguas, como si su cuerpo contara historias que nunca diría en voz alta. Me observaba sin pudor, con esa calma peligrosa que siempre me hacía sentir pequeña… y deseada al mismo tiempo.
Debería haber sentido miedo. Mi corazón latía con fuerza, un golpe tra