LUNES A LA OFICINA.
-Buenos días, dijo Omar mirándola a los ojos y en su susurro.
-¡Hola!, dijo ella sintiéndose un poco apenada.
Gracias por quedarte conmigo cuando el caos me atrapó.
-Siempre, respondió él sin dejar de abrazarla.
Ella se levantó al sentir que Omar no la soltaba.
-Me daré una ducha y prepararé el desayuno.
-No te preocupes, ya Gustavo trajo algo para desayunar, así que si gustas te das una ducha, en las bolsas venía un vestido para hoy, calzado y todo lo que necesitas, dijo Omar mientras salía d