EL EDIFICIO ESTÁ VIGILADO.
-Señor, el edificio está vigilado por más de cincuenta hombres, hay muchos que están armados, las cosas se pueden poner bastante pesadas si un tipo de estos logra ver a alguno de ustedes dos, podríamos sacarlo de aquí en uno de los autos blindados, pero sería muy arriesgado, usted sabe que estamos para lo que necesite.
-No me puedo quedar acá, así que arregle todo para que yo salga, dijo Omar mirando a Marian.
Armando se despidió de Marian muy cordialmente.
-Señor, lo espero en el estacionamien