IVANA
No entiendo cómo se dio cuenta que yo estaba aquí, sin embargo, no me queda más que respirar profundo para poder ingresar.
Quiero dar la vuelta, irme de aquí porque siento mucha vergüenza, pero soy una mujer fuerte que enfrentas las situaciones, por ello decido ingresar. Con las piernas temblorosas, pero lo hago.
La habitación de Iskander es muy amplia, diría yo dos veces más que la mía.
Trato de olvidar, sacar de mi mente la imagen de su gran trasero. Sus piernas fuertes y su espald