Capítulo 90: Buenas noticias
Las palabras de Liam resonaban en la mente de Ava como un eco persistente: "Es la misma manera en que tú lo miras a él". ¿Era tan transparente? ¿Podía un niño de seis años ver lo que ella llevaba años intentando ocultar incluso a sí misma?
Al caer la tarde, el hospital se sumió en una calma inquietante. Liam dormía plácidamente, agotado por la emoción del día, mientras Lía coloreaba sentada en una silla junto a la ventana, sumergida en su mundo de crayones y princes