Capítulo 91: Sorpresa
La nueva suite era impresionante, pero lo que hizo que los ojos de los niños se iluminaran no fueron los muebles elegantes ni el espacio amplio. Al abrir la puerta, se encontraron con una sorpresa que les arrancó exclamaciones de alegría: la habitación estaba llena de globos de colores, muchos con formas de dinosaurios, que flotaban cerca del techo como un ejército de criaturas prehistóricas amigables.
—¡Mira, hermanito! —gritó Lía, señalando los globos—. ¡Papi te cumplió