YAMILA KAYA
Leí aquel contrato pre matrimonial con un asco terrible por todas las estupideces que se leían en él. No entendía como alguien podía llegar tan lejos por una venganza, como él podía ser tan jodidamente rídiculo .
A grandes rasgos no era difícil darse cuenta que todo y cada uno de los puntos iba dirigido a obtener la custodia de Amed y la patria potestad en caso de divorcio. Y si… el divorcio sería un hecho, él estaba tan seguro que esto no duraría nada, que tuvimos que jugar este s