YAMILA KAYA
Definitivamente cuando Andres llegó ese día al hospital, no lo hizo solo. Sino que venía acompañado de un Notario, y dos abogados.
Amed estaba siendo preparado para la cirugía del día siguiente, y por obvias razones lo había dejado con su abuelo, Abdel, para resolver algunos asuntos, estar en la junta médica con los oncólogos, y firmar todos los documentos referentes a la cirugía.
Aunque moría por llamar a Aarón, me había contendido. ¿Qué le diría? ¿«gastaste una fortuna por nada