CAPÍTULO 74

YAMILA KAYA

Definitivamente cuando Andres llegó ese día al hospital, no lo hizo solo. Sino que venía acompañado de un Notario, y dos abogados.

Amed estaba siendo preparado para la cirugía del día siguiente, y por obvias razones lo había dejado con su abuelo, Abdel, para resolver algunos asuntos, estar en la junta médica con los oncólogos, y firmar todos los documentos referentes a la cirugía.

Aunque moría por llamar a Aarón, me había contendido. ¿Qué le diría? ¿«gastaste una fortuna por nada
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App