YAMILA KAYA
Mi cabeza se llena de caos, de ira, de resentimiento. Mi furia se convenga toda en un solo punto, en el culpable de la gran parte del sufrimiento de mi vida.
Mi padre se percata de inmediato de mi reacción. Aprieto los puños junto a mi cuerpo, y paso el peso de mi cuerpo de un lado a otro, tratando de no irme encima de ese monstruo y márcale todas las facciones con mis uñas.
Fui un verdadero torbellino totalmente incontrolable en la adolescencia y los años de la primera juventud,