AARON BIANCHI
Siempre supe que la hermana de Yamila era una excelente cirujana, y el que me hubiera despertado vivo, era la mejor prueba de eso.
Intente reincorporarme de inmediato, pero realmente me dolía hasta respirar. Me daba cuenta que había sido un total inconsciente en conducir de aquella forma imprudente, pues aunque estaba vivo, era poco probable que continuara en ese estado.
Trate de centrar mi vista, e inalar y exhalar para mitigar un poco el dolor, y controlar un poco mis adolori