YAMILA KAYA
La cara del la pediatra al examinar a Amed no me daba ninguna buena impresión. Lo examino muy callada, y sin levantar los ojos del cuerpo de Amed. Estaba demasiado concentrada, y tratando más de descartar síntomas en lugar de buscar explicaciones.
—¿Son su madre y su padre?— preguntó unos segundos después retirando el estetoscopio del pecho del niño y entonces mirándome a los ojos.
—Si— respondió Aaron con seguridad—. Somos los padres—repitió y la doctora asintio con la cabeza y c